¿Acaso será el poeta y filósofo Ayocuan? ¿Será que sus visitas a Quimixtlán Viejo quedaron grabados no solo en los corazones de sus seguidores? …
Espero descubrir la verdad.
Por lo pronto, aquí unos poemas que muestra la terrible incertidumbre de este singular personaje:
¡Que permanezca la Tierra!
¡Que estén en pie los montes!
Así venia hablando Ayocuan Cuetzpaltzin.
En Tlaxcala, en Huexotzinco.
Que se repartan
Flores de maíz tostado, flores de cacao.
¡Que permanezca la tierra!
Esfuércese, quiera mi corazón,
Las flores del escudo,
Las flores del Dador de la vida.
Que podrá hacer mi corazón?
En vano hemos llegado,
Hemos brotado en la Tierra.
¿Solo así he de irme
como las flores que perecieron?
¿Nada quedara de mi nombre?
¿Nada de mi fama aquí en la Tierra?
¡Al menos flores, al menos cantos!
¿Que podrá hacer mi corazón?
En vano hemos llegado,
Hemos brotado en la Tierra..
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